El Arca y la Hoja de Olivo
El cielo tenía un color que Noé no recordaba haber visto antes. No era el gris plomizo de una tormenta de verano, ni el azul despiadado del calor. Era una palidez enfermiza, como de metal bruñido y frío, que se…
El Nombre de la Bestia
La arena del camino, fina y blanca como ceniza, se pegaba a mis sandalias. Hacía un calor espeso, el que aplasta los hombros y seca la garganta antes del mediodía. No iba a ningún lugar en concreto, solo huía del…

