El Sueño del Escriba
El calor era denso, como un manto pesado sobre Jerusalén. En el ala oeste del palacio, donde la piedra conservaba un tenue frescor, yo, Elías ben Samuel, tercer escriba de la corte, afilaba mi cálamo con mano inquieta. Los rumores,…
Del Fango al Canto Nuevo
Había un hombre, o más bien, la sombra de lo que un hombre fue, en un lugar que no era un lugar. Un hoyo, sí, un pozo de lodo espeso y frío que no era metáfora, sino una realidad que…

