La Bendición Cruzada de Jacob
La estancia olía a especias secas, a lana antigua y a la tierra húmeda traída por los pies desde el exterior. Jacob se incorporó con dificultad sobre el lecho de pieles, apoyando la espalda en una almohada de lino rellena…
El Pozo del Viviente que Me Ve
El aire sobre el campamento de Abram era espeso, no solo por el calor que ascendía en ondulaciones del suelo pedregoso, sino por un silencio cargado. Un silencio que había crecido durante lunas, alimentado por miradas esquivas y conversaciones que…
El Testigo del Pescador
El aroma a sal marina y pescado seco aún se le pegaba a la piel, aunque hacía años que no echaba las redes. Simón Pedro, ahora Pedro para los hermanos que venían de lejos, apoyó los codos en la tabla…
La Confrontación en Antioquía
El sol de Antioquía caía a plomo sobre los tejados de terracota, calentando las piedras hasta hacerlas vibrar con ese calor espeso que huele a comino y a polvo. En la casa de reunión cerca del barrio griego, el aire…
La Cena de la Aceptación
El sol de la tarde se filtraba entre los olivos, dibujando sombras alargadas sobre la tierra agrietada. En el patio de una casa humilde de piedra, un grupo de personas se reunía alrededor de un anciano cuyo rostro mostraba las…
La Visión de Pedro
El sol de mediodía caía a plomo sobre los tejados planos de Jope. Pedro sentía el calor de las piedras a través de las suelas de sus sandalias mientras caminaba por la azotea de la casa de Simón el curtidor….
El Pan en el Desierto
El sol de media tarde caía a plomo sobre la ribera del lago, y con él, una multitud que parecía no tener fin. Habían seguido a Jesús hasta aquel paraje árido, un lugar de piedras calizas y arbustos espinosos, arrastrados…
La Tentación en el Desierto
El aire del desierto quemaba con un calor que no solo venía del sol. Era una sequedad que resquebrajaba los labios y hacía que cada respiración supiera a polvo y a soledad. Jesús llevaba cuarenta días y cuarenta noches en…
El Eco del Juicio Divino
El calor en Nínive era denso, un manto pesado que se posaba sobre los adoquines y hacía brillar el Éufrates como un espejo roto. En las calles, el olor a especias y estiércol se mezclaba con el perfume agrio del…
Horno de Corrupcion
El horno del panadero ardía con un fuego lento y traicionero. No era la lumbre limpia del sacrificio, ni el fuego sagrado que una vez descendió sobre el altar. Este era un calor húmedo, sofocante, que no purificaba sino que…









