Año: 2025

La Prueba de Elí

El sol de mediodía caía a plomo sobre las laderas de la aldea, convirtiendo el polvo del camino en una fina capa blanquecina que se adhería a los pies y a las sandalias. Elí sentía el peso del calor como…

La Carta en el Taller de Lucas

El sol de la mañana, un disco pálido tras la bruma que ascendía del Egeo, comenzaba a calentar los adoquines de la calle principal. En el taller de Lucas, el olor a madera de ciprés recién cortada y a aceite…

La Paz de la Cruz

Lo recuerdo como si fuera ayer, aunque han pasado ya muchos años. No era un día especial, al menos no al principio. El polvo del camino se me colaba entre las sandalias y el calor, ese calor pesado de mediodía,…

La Ascensión y la Elección

El aire aún tenía esa frescura del alba, cargado con el olor a tierra húmeda y romero silvestre. Sobre la ladera del Monte de los Olivos, la luz era de ese color ceniciento que precede a la claridad, tornando las…

Unción, Traición y Lágrimas

La ciudad olía a cordero y a miedo. Era el primer día de los Ázimos, y una tensión peculiar, afilada como cuchillo de piedra, se cernía sobre Jerusalén. No era solo el bullicio habitual de la Pascua, con sus peregrinos…

El Duelo de Jerusalén

El calor del día cedía ante una brisa vespertina que subía desde el valle del Cedrón, trayendo consigo el olor polvoriento de la tierra y el aroma lejano de los rebaños. Jerusalén, en aquel tiempo, era una ciudad de pesos…

La Oración y la Profecía de Daniel

El aire en la habitación alta era denso y quieto, como si el polvo de los años se hubiera asentado no solo sobre los rollos, sino sobre el alma misma del hombre que allí oraba. Daniel, ya muy anciano, sentía…

La Firma sobre las Ruinas

El sol, un disco de bronce fundido, se hundía tras las colinas de Moab, alargando las sombras de las ruinas que yo, Ezequiel, contemplaba desde la llanura. No eran mis ojos, sino los del Espíritu, los que veían. El aire…

El Susurro de la Profecía Babilónica

El sol de Mesopotamia era un mazo que golpeaba sin piedad. Sobre Babilonia, la reina de los ríos, el calor se posaba como una losa de bronce, haciendo brillar los ladrillos esmaltados de la puerta de Ishtar con un fulgor…

El Alfarero y el Barro

El calor de la tarde en Jerusalén tenía una cualidad pesada, como un manto de lana húmeda sobre los hombros. El polvo, levantado por el ir y venir de la gente por la Puerta de los Pescadores, se colaba por…