Mes: diciembre 2025

La Noche que las Estrellas Hablaron

La memoria es un frágil hilo, y ya no recuerdo su rostro con claridad. Solo recuerdo la noche. No era una noche cualquiera, sino una de esas noches del final del verano en las colinas de Judá, cuando el calor…

El Discurso de Bildad

El viento que bajaba de las montañas aquella tarde no traía consigo el frescor habitual, sino una calina espesa y polvorienta que se colaba por los pliegues de las tiendas. La llanura, de un color pajizo y agotado, parecía contener…

El Espejo de la Ley

El aire olía a tierra mojada y a lágrimas secas. Una pesadez que no era solo del calor, sino del alma colectiva, se cernía sobre la explanada frente a la Puerta de las Aguas. La gente, una masa de ropas…

Golpes Tímidos, Gracia Inmensa

La tierra olía a polvo y a derrota. No era el olor limpio de la arena del desierto, sino el tufo rancio de un reino que se pudría desde dentro. En Samaria, las paredes de piedra del palacio guardaban un…

La Sabiduría del Rey Salomón

El aire en Gabaón pesaba, cargado con el olor a leña seca y a tierra reseca. Salomón, joven aún, con la corona sintiéndose más ancha que su frente, había llegado hasta el alto lugar. No era el único, pero sí…

El Viaje del Levita y la Concubina

El calor comenzaba a ceder, transformándose en un bochorno pesado que anunciaba el ocaso. El levita ajustó el talabarte del asno con movimientos lentos, de hombre cansado. Había estado cuatro días completos en la casa de su suegro, en Belén…

La Batalla de las Aguas de Merom

El frío de la noche se aferraba todavía a los pliegues de los cerros cuando Josué salió de su tienda. El aire olía a tierra húmeda y a cenizas de hogares recientes. No era el olor de la paz, sino…

El Pacto y el Becerro

La tarde se derramaba sobre las casas de barro y piedra de Gabaón como aceite espeso y dorado. Eleazar, sentado en el umbral de su casa, sentía el peso del calor que se negaba a ceder. Observaba a sus hijos…

El velo y la promesa rota

La tierra olía a polvo y a calor. Un calor espeso, que pesaba sobre los hombros como un manto de lana húmeda. Judá, separándose de sus hermanos, había bajado de las colinas de Hebrón hacia la llanura, buscando no solo…

El Arca en un Mundo de Ceniza

El calor era pegajoso, como una segunda piel sobre la tierra. En aquellos días, el aire olía a polvo caliente, a incienso barato quemado en altares improvisados, y a algo más, algo rancio que se colaba desde el corazón de…